Un shop y una michelada.
Estaba escribiendo todo lo que me había pasado sentimentalmente en el último tiempo, nada habitual en comparación con los últimos años, ni con nada que me haya sucedido alguna vez en la vida la verdad.. Sin embargo, me quedé pensando y la conclusión clara de todo, es que las cosas se viven, se sienten, se disfrutan y se sufren. Obviamente la experiencia te va dando un mejor desempeño en todo ámbito de la vida, sin embargo, creo que hay temas que por más que se parezcan, finalmente terminan siendo muy distintos, porque cambian las situaciones, los lugares, las personas y bueno, todo eso lo hace distinto. Finalmente, por más que uno quiera seguir y hacer lo que se debería hacer como en un libro de recetas, cuesta demasiado. Por ahora no me queda más que pensar que estoy tomando la decisión correcta con respecto a mi vida, pero cuesta mucho darse cuenta que para avanzar, hay que dejar cosas atrás, y a veces cosas que no se quieren dejar. Si miro mi vida para atrás, creo esta ha sido la constante en mi modo de vivir y salir de ese esquema, cuesta.
Claramente esto lo escribo por un tema puntual que me pasó, pero que prefiero guardarlo y solo escribir aquí las conclusiones. Lo que venga de aquí en adelante, bueno... habrá que vivirlo, sentirlo, disfrutarlo y sufrirlo.
